Caduco árbol fuerte,
con deleitosa palabrería,
gran corazón inerte,
y amargo tono de alardería.
Rompecorazones consciente,
adúltero descontrolado,
belcebú viviente,
detentor interminado.
Cómo osas tratarlas,
como ignorantes,
y no ser tratado,
como a tus amantes.
Y sin desazón corazón hurtar,
aquien de buena fe,
te da la felicidad.
Carlota Sánchez Becerra (Poema Propio)
No hay comentarios:
Publicar un comentario